Este cuento ocurre durante la inquisición, nuestro protagonista quien es víctima de la inquisición despierta amarrado (con cuerdas) por su tronco una mesa y sobre él un péndulo que baja lentamente hasta un punto en que rebane  nuestro personaje. El protagonista al oír unas ratas comerse su comida ingenia un plan de escapatoria que es untar de comida las cuerdas para que las ratas rompan la cuerda, su plan es efectivo y escapa. Al cursar una puerta que aparenta ser su escapatoria se encuentra encerrado en un cuarto cuya pared va a juntarse con la otra aplastando y quemando al protagonista ya que esta pared lanzaba fuego. Nuestro protagonista coloca un recipiente de comida el cual detiene la pared y libera al personaje. Nuestro personaje se encuentra en pasillo por el que pasan muchas personas con el mismo traje de sus captores y logra evadirlos, cruza una puerta y el personaje es rescatado por el general Francés Lasalle quien le avisa que la inquisición ha terminado.

Anuncios